lunes, 20 de abril de 2015

Crónicas de un Superclásico

Ahí estaba Hugo en la puerta del cine con la novia, esa que conoció hace 4 semanas, todos los días a la misma hora está con la novia y no tiene tiempo para nosotros los chicos de la esquina, claro ahora que tiene novia se olvida de los pibes y del cuero, se olvidó de entrenar porque nosotros entrenábamos, sabes lo que implica eso, en qué cabeza cabe no ir a un partido con nosotros, ¡pobre! decían los pibes...
   Resulta que una tarde nosotros íbamos a ir a la cancha de el Tito ese viejo siempre nos fía la cancha pero como era un torneo teníamos que jugar los 45 como corresponde, no cincuenta o setenta como jugábamos nosotros, siempre nos daba tiempo de más Tito, claro porque nosotros siempre íbamos, había que acostumbrarse porque era un entrenamiento, teníamos que acostumbrarnos a los 45 minutos reglamentarios. Ahora somos tan solo diez, no llegamos a los once tenemos que conseguir otro, con lo complicado que hoy en día está para encontrar un arquero, y un arquero como Hugo.. no creo que hayan arqueros como él claro ahora todos son delanteros o mediocampistas, pero al momento de jugar se arrastran, si sos arquero o defensa tenes que aceptarlo eso siempre nos decía Hugo a nosotros, bueno pero no me voy a ir con otro tema, la cosa es que íbamos todos para la cancha a entrenar era nuestro último entrenamiento y al otro día jugábamos el campeonato de visitante cuando justo pasamos por afuera del cine y adivinen quien estaba ahí parado, encima se jugaba el clásico mañana no teníamos arqueros como carajo íbamos a hacer para poner un arquero, era el clásico mamita si me hubiese abandonado contra Independiente bueno pero que nos abandone justo cuando jugábamos con River ¡Nooo! en que cabeza entra eso, encima Hugo siente la camiseta como nadie, va la sentía, porque ahora es un dominado bárbaro. No te imaginas cuando los chicos lo vieron parado ahí sacando entrada para ir a ver una película, ¡No te imaginas!.
Cuando lo vimos ahí parado no dudamos en ignorarlo como que habíamos conseguido un arquero mejor pero la realidad era que no teníamos un arquero es más éramos diez, pasamos por al frente de Hugo y la novia, nosotros le decíamos Yoko porque la verdad es que nos arruinó nuestro equipo. Al otro día se jugaba el clásico de nuestras vidas, salíamos campeones en cancha de ellos si ganábamos, con lo que implica darles la vuelta en cancha de ellos.
 Cuando lo vimos a Hugo parado tenía la postura firme era como que nunca se había olvidado de la postura de un arquero bien jorobado con la mirada firme en el balón, bueno así pero este pelotudo estaba concentrado en el ticket para entrar al cine cuando nos vio Hugo, se arrepintió de haber salido con este mina pero la mina también es un caño no es que a nosotros nos dejó por una chica fea, la piba estaba buena y decían los chicos que le gustaba el fútbol. Nosotros pasamos por ahí y fuimos a la cancha a entrenar y él entró al cine, dice Hugo que cuando le contó lo que se jugaban los pibes ella como que no lo podía creer, Hugo le dijo que no iba a ir a entrenar porque nosotros éramos todos borrachos y queríamos ganar para eso, para juntarnos y pegarnos un bonete de la gran puta, la chica no lo dejó le dijo que no, que se quedara con ella, Hugo como buen dominado que es se quedó.
Cuando Hugo le preguntó a la mina de que cuadro era, ¡ufff! ¡no te imaginas como salió cortando de ahí Huguito!, claro la mina era hincha de River, de River... ¡Noo!, te imaginas que tengan unos pendejos y vallan a la cancha unos del lado de Boca y otros del lado de River, Huguito se hizo la cabeza en 2 segundos y le dijo, -mirá yo te acepto que me domines, que quieras que te de mi sueldo todos los meses, que no me junte con los pibes y tampoco que no valla a la cancha, Pero esto no te acepto, soy de Boca a morir ahora los pibes me están esperando para dar la vuelta en la cancha de ustedes.  Claro porque una pasión es así, siempre va a ser así no me vengan con que una pasión es ser del equipo que gane nomás Huguito se calzo los guantes y salió corriendo para la cancha, cuando se los conto a los chicos, éstos con cara de preocupados
le decían -¡Noo! mirá que estaba buena la piba, pero esto no se puede tolerar. -Te imaginas boludo yo con la bandera de Boca y que venga ésta pelotuda y le ponga la de River- contestaba Hugo. la cosa es así los pibes tenían que ir a dormir para mañana dar la vuelta, Hugo ni se preocupo por la mina, una pasión es una pasión, es así.

No hay comentarios:

Publicar un comentario